domingo, 23 de noviembre de 2014

Amanecer en el campo-.

Hecho sorprendente.
Durante la madrugada pude ver pequeños reflejos de luz en el cielo oscuro y a la vez oí un extraño pero a la vez reconocido sonido de pájaros que anunciaban una llegada asombrosa, impresionante y fabulosa. En medio de un ligero aroma a flores pude descubrir que éstas se abrían lentamente para mostrarse y no desentonar con ese paisaje difícil de abordar en precisas palabras. Era una mezcla de amarillo, naranja y rojo; realmente estaba sorprendida de aquel fuego que empezaba a sentir y tapaba mi visión. Alrededor podía ver las casas y los animales que de a poco empezaban a bañarse de esta increíble luz. De repente, destellos de colores se movían de un lado hacia otro y nubes enormes y grisáceas tapaban partes de él y los pájaros se volvían a asomar. Radiante, brilloso y realmente increíble. Mi corazón empezó a latir fuertemente observando el espectacular paisaje que tenía delante de mis ojos. Un bello amanecer daba inicio a un nuevo día en el campo.



Hecho incomprensible.
Un enorme círculo amarillo aparecía por el infinito horizonte. Es un hecho difícil de explicar con palabras. No podía creer lo que veía; un amanecer en el campo es eso que causa diferentes sensaciones en cada uno. Verlo todas las mañanas hace florecer en nosotros una especie de satisfacción, de tranquilidad, de felicidad… El tiempo pasa fugazmente ante nuestra constante atención a cada uno de los rayos que iluminan las verdosas hojas de los enormes árboles que abundan en el campo, cada una de las coloridas flores que comienzan a aparecer en los primeros días de la primavera, cada uno de los pájaros que melodiosamente cantan anunciando la bella mañana que empieza a
asomar. Pareciera no existir días tristes en este lugar; todo parece sonreir en este bello amanecer en el campo.

Un milagro.
Esta sensación es diferente todos los días. Me sentí iluminada y bendecida por el increíble paisaje que tenía ante mis ojos. La silenciosa y paulatina salida de ese enorme astro allá por lo lejos es increíble y yo era una privilegiada que estaba allí para observarlo. Este hecho inimitable sucede día tras día, pero el de hoy es diferente al de ayer y distinto al de mañana. Es fuera de lo común ver cómo va apareciendo ese luminoso y radiante sol de a poco, que rápidamente deja atrás la oscura noche y hace que comience un nuevo día lleno de luz, armonía y gracia, y estaba agradecida por ello.

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